Manuel Adorni, quien fuera el implacable vocero de prensa de Javier Milei al inicio de su Gobierno y hoy el jefe de su Gabinete Ministerial, se encuentra bajo la mira de la justicia de Argentina por presunto enriquecimiento ilícito, luego de que se revelarán gastos onerosos del funcionario en viajes y propiedades.
La investigación, que alcanza a su
esposa Bettina Angeletti, se agravó este lunes tras la declaración testimonial
del constructor Matías Tabar, quien reveló ante un tribunal argentino que
Adorni le pagó 245 mil dólares en efectivo por la remodelación de una vivienda
en el barrio privado Indio Cuá, en un country club en las afueras de Buenos
Aires.
La situación judicial de Adorni no se
inició con este testimonio, sino que arrastra una serie de hechos previos que
han puesto su integridad bajo la lupa. Quien pregonaba la austeridad estatal
durante conferencias matutinas en las que solía golpear con dureza retórica a
la prensa crítica del gobierno, hoy debe explicar movimientos financieros que
superan los 350,000 dólares en poco más de un año.
Entre los antecedentes que complican su
situación se encuentra la adquisición de un departamento en el barrio de
Caballito mediante una hipoteca privada de 200 mil dólares, otorgada por dos
mujeres jubiladas que declararon no conocer al funcionario.
Además de las operaciones inmobiliarias,
la justicia investiga costosos viajes familiares que no guardan relación con el
ahorro declarado por el funcionario, el cual ascendía a solo 42,500 dólares
Según consta en el expediente, Adorni
habría desembolsado 14,700 dólares en efectivo para unas vacaciones en Aruba,
sumado a un vuelo privado a Punta del Este por 4,800 dólares y el pago de 5,140
dólares para el regreso de su esposa desde Nueva York.
Estos gastos, que el funcionario insiste
en que fueron pagados "de su bolsillo", se suman a la compra de otros
tres inmuebles por 80,000 dólares, conformando un nivel de vida que la fiscalía
considera inconsistente con su sueldo público.
Sobre estos desembolsos, fuentes
judiciales indicaron al diario argentino Clarin que "hasta el momento no
hay respaldo documental de esos movimientos en efectivo".
Uno de los puntos que más sorprendió a
los investigadores fue la absoluta informalidad en la que se manejaron estas
sumas de dinero. Tabar relató que el propio Adorni entregaba los dólares
personalmente en la vivienda, sin que mediaran facturas, recibos ni
comprobantes de ningún tipo por los trabajos realizados.
Fuente: rpp.pe


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