La Conferencia Episcopal Peruana (CEP)
abrió una investigación formal contra el sacerdote de la diócesis de Lurín,
Omar Sánchez Portillo, quien fue denunciado por un presunto abuso sexual contra
un joven de 27 años en 2019. De acuerdo con el medio ADN Celam, el inicio de la
indagación fue confirmado por el presidente de la CEP, monseñor Carlos García
Camader.
La medida responde a una notificación
del Vaticano y al contenido del motu proprio Vos estis lux mundi, estatuto
creado por el Papa Francisco, cuyo contenido contempla los procedimientos para
la denuncia e investigación de abusos dentro de la Iglesia Católica, así como
los mecanismos de rendición de cuentas para los obispos.
El último viernes 1 de mayo, a través de
un comunicado, monseñor indicó que tomó conocimiento del caso y anunció que
ejecutará las medidas pertinentes y actuará con la debida diligencia y
celeridad, "a fin de garantizar el procedimiento, la tutela de los
derechos de las partes y el esclarecimiento de los hechos conforme a derecho”.
De acuerdo con el comunicado de la
institución eclesiástica, las acusaciones contra el padre Sánchez van en contra
del sexto mandamiento (no cometer actos impuros ni adulterio).
Asimismo, la CEP mostró su solidaridad y
compromiso de actuar con "fidelidad a las disposiciones eclesiales
aplicables, asegurando la tramitación que demanda el presente caso".
La denuncia
El sacerdote peruano Omar Sánchez fue
denunciado ante el Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano por una
presunta agresión sexual contra un joven cuya identidad permanece en reserva.
De acuerdo con una investigación publicada por el portal periodístico
Epicentro, la acusación fue remitida a la Santa Sede y cuenta con las firmas
del denunciante y de un familiar, quienes sostienen que los hechos habrían
ocurrido desde 2019.
Sánchez se desempeña como secretario
general de la sede de Cáritas, organización vinculada a la Iglesia católica
ubicada en Lurín. Según la denuncia, en ese lugar se habrían producido los
presuntos abusos.
El documento también señala que el
presunto afectado atravesaba una adicción que, según la acusación, habría sido
incentivada por el propio sacerdote. Asimismo, el reportaje detalla la supuesta
participación de la familia del denunciante en asuntos económicos relacionados
con Sánchez.
Uno de los familiares indicó que la
denuncia busca evitar que el sacerdote pueda perjudicar a otras personas. En el
escrito se solicita que se le imponga una sanción canónica por presuntamente
vulnerar el Sexto Mandamiento con personas en situación de vulnerabilidad, además
de incurrir en abuso de poder y en el presunto incumplimiento de obligaciones
especiales contempladas en el canon 1392.
Fuente: larepublica.pe


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